Yo no sé por qué la gente se empeña de esa manera. Lo peor es que ayer, cuando viajaba en el colectivo, me decía a mí misma: "Sos una boluda, todo este tiempo fuiste buena onda con la gente y te terminaron rechazando de cualquier forma". Buenísimo.Esto de ponerle onda a todo o a la mayoría de las cosas creo que lo hacía (y seguramente lo voy a seguir haciendo) es para que el efecto rebote sea parecido, o al menos algo así. Creo que si alguien me habla bien y con buenas "vibras" va a lograr que yo le responda de igual manera. Si yo tiro amor, recibo amor... aunque me di cuenta de que justamente no es así. Quizás hasta es todo lo contrario.
Y si hay algo que me enferma (literalmente) es que me traten de pendeja. Bueno, si es por la edad, perfecto, tengo 17 años y no pude nacer antes. Pero si es por la actitud... primeramente, es mi problema, segundamente, creo que hay pocos pendejos que mantienen una coherencia entre lo que hace y lo que se dice. Y si no es así, bueno... qué le voy a hacer.
Arthur Schpenhauer decía: “Toda verdad pasa por tres etapas. Primero se la ridiculiza. Segundo, genera una violenta oposición. Tercero, resulta aceptada como si fuera algo evidente”
A lo que Claudio decía que esto se iba a aplicar a nosotros. Probablemente, esto es lo que pasa cuando uno quiere ser positivo. Qué se yo. Mejor vivir la vida que es hermosa... los adultos son así.
"Las personas mayores, sin duda, no os creerán. Se imaginan que ocupan mucho lugar. Se sienten importantes como los baobabs. Les aconsejaréis, pues, que hagan el cálculo. Les agradará porque adoran las cifras. Pero no perdáis el tiempo en esta penitencia. Es inútil. Tened confianza en mí."