“Toda verdad pasa por tres etapas. Primero se la ridiculiza. Segundo, genera una violenta oposición. Tercero, resulta aceptada como si fuera algo evidente”

-Arthur Schpenhauer

jueves, 2 de junio de 2011

Ahora que la Mari está de moda, mi novio se dignó a ofrecerme una propuesta que me sorprendió terriblemente. Yo le tiré una idea de qué hacer en nuestro 3er aniversario de noviazgo, y me retrucó, días más tarde, además de hacer eso que le propuse, fumar.
Bien, un paso gigante. Mi novio siempre estuvo muy a la defensiva con el tema de fumar.
Yo fumé varias veces. Mi primera vez fue en la casa de un amigo, novio de, en ese momento, mi mejor amiga. Pero fumé mal. Me di cuenta en la segunda vez que fumé, en la plaza de Hurlingham. Ahí me explicaron cómo fumar, y bue. Igual estaba en pedo, todas las veces que fumé estuve en pedo, así que no sé muy bien cómo es el efecto, lo único que sé es que perdí la sensibilidad de la cara y empecé a flashearla con gnomos.
Así que bue. Veremos. A mi me encantaría plantar, pero si a Faray lo detuvieron acá en Tesei...