
Yo no es que sea desagradecida con mis días, pero el sueño me hace poner histérica y me dan ganas de romperle la cabeza a unos cuantos. Sin embargo, me despabilé, y ya tenía pensado algún día de estos involucrarme con semejante obra.
Ah, con eso sí que soy agradecida. A veces pienso, ¿puede realmente existir semejantes perfecciones? Y que tengamos el lujo de poder disfrutar de cada día y la multiplicidad de sus bellezas. Un canto, una escena, una imagen, una expresión. Unas palabras que describen un sentimiento profundo, o quizás algo pasajero; un haiku, la prosa o palabras sin sentido, ¿quién nos quita el placer de apreciar semejante divinidad?
Suficiente para hacerme sentir lo suficientemente afortunada, y dejar todo mi mal humor atrás.